viernes, 20 de agosto de 2021

Siete saberes


El filósofo francés Edgar Morin cumplió, el pasado 8 de julio, cien años de vida. Un pensador reconocido por su método de "Pensamiento complejo" que ha abordado los problemas esenciales del mundo contemporáneo, ante todo para ofrecernos luces de cómo afrontar con esperanza la complejidad e incertidumbre de estos nuevos tiempos. 

Para recibir el siglo XXI, por solicitud de la Unesco, Morin formula una Vía para el futuro de la humanidad, donde reconoce las cegueras del conocimiento, los principios de un conocimiento pertinente, propone la enseñanza de la condición humana y la identidad planetaria, de cómo enfrentar las incertidumbres y enseñar la comprensión, y un séptimo saber necesario, que tiene resonancias con nuestra competencias de interacción idónea conmigo, con los demás y con el entorno, que en su libro titula "La ética del género humano". 

Para examinar un poco el testamento pedagógico de su obra: "Los siete saberes necesarios para la educación del futuro", proponemos a cada instructor las siguientes inquietudes institucionales SENA para que se aproxime a su obra en busca de respuesta. Es oportuno que el instructor de una institución que tiene la misión estatal de formar a su población para la vida social y el trabajo, tenga en cuenta las reflexiones del filósofo francés, en estos momentos que la crisis social y económica pone de manifiesto que muchas cosas no andan por buen camino.  

La primera advertencia de Morin versa sobre las cegueras del conocimiento. La facilidad para acceder a información de todo tipo y la rapidez con que se transmiten los mensajes trae consigo los parásitos del error y la ilusión. ¿Cómo paliar estos obstáculos del conocimiento tan difíciles de advertir?

Ante la multiplicidad de saberes tan especializados como dispersos y ante la complejidad de problemas de variadas dimensiones, locales y globales, ¿Cómo organizar y articular los conocimientos para aplicarlos con pertinencia en la solución de problemas sociales y productivos?

Ante la seducción de la novedad, el desinterés por saber de dónde venimos y la confusión sobre a dónde vamos. ¿Cómo enseñar la condición humana, en particular en el propósito de conciliar las relaciones de la tríada individuo-sociedad - especie, para construir una cultura diversa y plural?

En una sociedad que centra los valores en lo económico y que orienta sus propósitos en la producción y la competitividad, ¿Cómo formar en una conciencia terrenal, cuando advertimos señales de alarma por estar a punto de cruzar una línea de no retorno?  

¿Quién hubiera pensado que un virus obligara a encerrar en sus casas a la gente de todo el  mundo, deteniendo la movilidad y el comercio? ¿Cómo incorporar al conocimiento las incertidumbres y prepararnos para vivir con esperanza la aventura del futuro?

¿Cómo es posible que contemos con los mejor recursos tecnológicos para la comunicación y socialmente nos comprendamos menos? ¿Cómo educar para la convivencia y la tolerancia en las diferencias?

Finalmente, en nuestra experiencia de formadores del SENA, ¿Cómo formar en la ética del bucle individuo- sociedad - especie, que propone Morin, cuando está tan arraigado, en instructores y aprendices, el modelo de aprendizaje por materias, que disgregan el conocimiento?


Documento: Los siete saberes necesarios para la educación del futuro